Construir un sótano en España cuesta entre 400 €/m² y 1.000 €/m² según uso y condiciones.
- El coste medio por metro cuadrado se sitúa entre 400 € y 1.000 €, con una media habitual de 400 € a 750 €.
- El uso previsto (almacenamiento vs. habitable) define gran parte del presupuesto, desde 400 €/m² hasta más de 850 €/m².
- Los gastos incluyen estudio geotécnico, honorarios de arquitecto, licencias, excavación, cimentación, impermeabilización y acabados.
- Factores como el tipo de terreno, el nivel freático, la accesibilidad y si es obra nueva o reforma, pueden aumentar significativamente el precio.
- No olvides los costes administrativos como licencias y tasas municipales, que rondan el 2-5% del presupuesto.
Cuando hablamos de construir un sótano en España, el abanico de precios es tan amplio como las posibilidades que ofrece este espacio adicional. Generalmente, el coste por metro cuadrado oscila entre los 400 €/m² y los 1.000 €/m², aunque la media más habitual que observo en mis proyectos se sitúa entre los 400 €/m² y los 750 €/m². Esta variación tan marcada se debe a una multitud de factores que iremos desgranando, desde el tipo de terreno hasta el uso final que le daremos al espacio.
Para que te hagas una idea más clara, podemos desglosar los rangos de precios por metro cuadrado según el uso principal que le vayas a dar a tu sótano:
- Sótano para almacenamiento (obra básica): Si tu objetivo es un espacio funcional para guardar enseres o como garaje, sin grandes pretensiones estéticas ni de confort, puedes esperar un coste de entre 400 €/m² y 550 €/m².
- Sótano habitable (con aislamiento, ventilación y acabados): Para un sótano que se integrará como parte de la vivienda, ya sea una sala de estar, un dormitorio o un despacho, el presupuesto se eleva a un rango de entre 600 €/m² y 850 €/m². Aquí la inversión en confort y habitabilidad es clave.
- Sótano bajo jardín o con complejidades (drenajes especiales, contención): En los casos donde las condiciones del terreno son más desafiantes o el diseño es más ambicioso, con sistemas de drenaje complejos o muros de contención especiales, el coste puede ascender desde los 750 €/m² hasta superar los 1.000 €/m².
Como ves, el uso previsto del sótano es, sin duda, uno de los mayores determinantes del presupuesto. Un sótano diseñado exclusivamente para almacenamiento o como garaje puede permitirse acabados más sencillos, una menor exigencia en aislamiento térmico y acústico, y una ventilación más básica. Sin embargo, si la idea es crear un espacio habitable, la inversión debe ser considerablemente mayor. Esto implica un aislamiento térmico y acústico superior, sistemas de ventilación adecuados para garantizar la calidad del aire, iluminación natural o artificial de calidad, y, por supuesto, acabados interiores que estén a la altura de cualquier otra estancia de la vivienda. La diferencia entre un sótano de 400 €/m² y uno de 850 €/m² radica precisamente en esa capacidad de ofrecer confort, funcionalidad y un ambiente agradable.
Desglose del presupuesto: dónde se va cada euro en la construcción de tu sótano
Antes de que la primera pala toque tierra, hay una serie de costes iniciales y administrativos que son absolutamente obligatorios. Estos gastos, aunque no forman parte de la obra física en sí, son fundamentales para la legalidad, la seguridad y la correcta ejecución de tu proyecto. Ignorarlos sería un error grave que podría acarrear problemas y retrasos significativos.
Fase de planificación y permisos: los cimientos legales y técnicos
El primer paso, y uno de los más importantes, es el estudio geotécnico. Este análisis del terreno es obligatorio según el Código Técnico de la Edificación (CTE) y es crucial para conocer la composición del suelo, su capacidad portante y la posible presencia de agua subterránea. Prevenir problemas futuros como asientos diferenciales o filtraciones empieza aquí. Su coste suele oscilar entre los 600 € y los 1.200 €, una inversión que te ahorrará muchos quebraderos de cabeza y dinero a largo plazo.
Los honorarios del arquitecto y el aparejador (o arquitecto técnico) son otra partida ineludible. Estos profesionales son los responsables de la redacción del proyecto, la dirección de obra y la coordinación de seguridad y salud, garantizando que todo se ajuste a la normativa y a los estándares de calidad. Sus honorarios suelen representar entre el 5% y el 10% del Presupuesto de Ejecución Material (PEM) de la obra, dependiendo de la complejidad del proyecto y de la reputación del profesional.
Además, necesitarás la Licencia de Obra Mayor, un permiso municipal imprescindible para cualquier construcción de esta envergadura. A esto se suman las tasas municipales y el ICIO (Impuesto sobre Construcciones, Instalaciones y Obras). Estos costes administrativos suelen suponer entre un 2% y un 5% del PEM, y su cuantía exacta varía significativamente de un ayuntamiento a otro. Son gastos obligatorios que deben contemplarse desde el primer momento.
Fase de obra bruta: excavación y estructura
Esta es la fase donde la inversión física es mayor, el momento en que el terreno se transforma y se levanta la estructura principal de tu futuro sótano. Es aquí donde la maquinaria pesada entra en acción y se definen las dimensiones y la resistencia del espacio.
La excavación y el movimiento de tierras son los primeros trabajos de peso. El coste de la excavación se mueve entre los 12 € y los 35 € por metro cúbico, y a esto hay que añadir la gestión de residuos, es decir, el transporte de la tierra y los escombros a un vertedero autorizado, que puede costar entre 8 € y 18 € por metro cúbico. El tipo de terreno es un factor crucial aquí; excavar en tierra blanda no es lo mismo que hacerlo en roca, lo que puede disparar los costes.
La cimentación y la estructura, que incluyen la losa y los muros de hormigón, son el esqueleto de tu sótano. Esta partida oscila entre los 120 € y los 250 € por metro cuadrado. Es una inversión crítica, ya que de ella depende la seguridad, la estabilidad y la durabilidad de todo el sótano y, en muchos casos, de la vivienda superior.
En ocasiones, especialmente en terrenos inestables, con desniveles pronunciados o cuando se construye entre medianeras, son necesarios sistemas de contención adicionales, como muros pantalla o micropilotes. Estos elementos añaden un coste extra que puede ir de los 150 € a los 400 € por metro cuadrado, dependiendo de la complejidad y la profundidad requerida. Es un gasto que no siempre es previsible sin un buen estudio geotécnico.
Fase de acondicionamiento y acabados: funcionalidad y confort
Una vez que la estructura está levantada, llega el momento de transformar ese espacio bruto en un área funcional, confortable y estéticamente agradable. Esta fase es la que realmente define la habitabilidad y el valor de uso de tu sótano.
La impermeabilización es, sin exagerar, la partida más vital en la construcción de un sótano. Una mala impermeabilización es sinónimo de humedades, moho y problemas estructurales a largo plazo. Es una inversión crucial que no se debe escatimar. El coste de una buena impermeabilización varía según el método (láminas asfálticas, morteros cementosos, caucho, etc.) y se sitúa entre los 20 €/m² y los 45 €/m². Mi consejo es siempre optar por la máxima calidad en este punto.
Para garantizar el confort, especialmente si el sótano va a ser un espacio habitable, el aislamiento térmico y acústico es imprescindible. Esto evitará que el frío o el calor se filtren y que los ruidos externos o de otras plantas molesten. El coste del aislamiento suele estar entre los 15 € y los 35 € por metro cuadrado, dependiendo del material y el espesor.
Finalmente, las instalaciones y los acabados son los que dan vida al espacio:
- Instalaciones eléctricas básicas: Prevé entre 20 € y 40 € por metro cuadrado para la distribución de puntos de luz, enchufes e interruptores.
- Instalaciones de fontanería: Si vas a incluir un baño, un fregadero o cualquier punto de agua, el coste rondará los 15 € y 35 € por metro cuadrado.
- Acabados (suelos, paredes): Aquí la horquilla es muy amplia, desde 25 € hasta 80 € por metro cuadrado, o incluso más. La calidad de los materiales, ya sean cerámicos, laminados, pintura o revestimientos especiales, es un factor muy variable que permite ajustar el presupuesto a tu gusto y necesidades.
Factores clave que influyen en el coste final de tu sótano
Más allá del desglose por partidas, existen elementos externos y decisiones de diseño que pueden disparar o contener el presupuesto. Conocerlos de antemano te permitirá tomar decisiones más inteligentes y evitar sorpresas.
El tipo de terreno y la presencia de nivel freático son, sin duda, los factores más influyentes. Si el terreno es rocoso, la excavación se vuelve más lenta, compleja y requiere maquinaria especializada, lo que encarece significativamente esta fase. Pero si, además, te encuentras con agua subterránea (nivel freático alto), la situación se complica aún más. Esto obliga a instalar sistemas de bombeo constantes durante la obra y a implementar soluciones de impermeabilización mucho más complejas y costosas, pudiendo incrementar el presupuesto total entre un 10% y un 25%.
La decisión de construir el sótano en una obra nueva frente a hacerlo bajo una vivienda ya existente también tiene un impacto brutal en el coste. Construir un sótano desde cero en una obra nueva es, lógicamente, más sencillo y económico. Sin embargo, si tu intención es excavar bajo una casa ya construida, la complejidad se dispara. Se necesitan recalces estructurales para asegurar la estabilidad de la vivienda existente, trabajos de apuntalamiento, y la excavación es mucho más delicada y difícil. Esto puede encarecer el proyecto entre un 15% y un 35% respecto a una obra nueva.
La accesibilidad de la parcela es otro punto a considerar. Si tu terreno es de difícil acceso para la maquinaria pesada (camiones, excavadoras), los costes de excavación y retirada de tierras aumentarán. Las máquinas tendrán que trabajar en espacios más reducidos, o incluso será necesario realizar parte del trabajo de forma manual, lo que siempre es más lento y caro.
Finalmente, la calidad de los acabados que elijas es un factor muy variable que te permite ajustar el presupuesto a tu medida. Un sótano habitable con suelos de alta gama, carpintería de diseño, iluminación inteligente y revestimientos especiales será considerablemente más caro que uno con acabados básicos y funcionales. Aquí es donde puedes jugar con el equilibrio entre estética, confort y coste, priorizando la inversión en las partidas más críticas (estructura, impermeabilización) y siendo más flexible en las secundarias.

Ejemplos de presupuestos reales: de un pequeño trastero a una planta habitable
Para aterrizar un poco más las cifras, veamos algunos ejemplos concretos que te ayudarán a visualizar el presupuesto de tu proyecto.
Imagina que necesitas un sótano de 50 m² destinado a garaje y almacenamiento. En este caso, con acabados básicos como un suelo de hormigón pulido, paredes enlucidas y pintadas, una instalación eléctrica sencilla y una ventilación mínima, el presupuesto podría situarse en un rango de entre 20.000 € y 27.500 €. Sería un espacio funcional, robusto y económico, perfecto para guardar el coche, herramientas o enseres que no necesitan condiciones especiales.Ahora, si tu visión es un sótano de 80 m² acondicionado como sala de ocio y gimnasio, la cosa cambia. Aquí estaríamos hablando de un sótano habitable, con un nivel de confort y acabados superior. Calculando con el rango de 600 € - 850 €/m² para un sótano habitable, el coste total se movería entre los 48.000 € y los 68.000 €. Este presupuesto incluiría un buen aislamiento térmico y acústico, suelos de calidad (quizás laminados o cerámicos), paredes bien acabadas, una iluminación cuidada, puntos de red y televisión, y posiblemente un pequeño aseo. Sería un espacio perfectamente integrado en la vivienda, listo para disfrutar.
Cómo ahorrar en la construcción de un sótano sin sacrificar la calidad
Construir un sótano es una inversión importante, pero existen estrategias para optimizar el presupuesto sin comprometer la calidad y la seguridad. Mi experiencia me dice que la clave está en la planificación y en la toma de decisiones inteligentes desde el principio.
- Planificación y diseño optimizado: Una buena planificación es tu mejor aliada. Desde el inicio, considera la funcionalidad exacta que quieres darle al sótano y diseña el espacio de la manera más eficiente posible. Una distribución inteligente, que minimice la necesidad de muros adicionales o instalaciones complejas, puede reducir costes. Integrar el sótano de forma lógica con la estructura existente de la vivienda (si es una reforma) también es crucial.
- Simplifica el diseño: Los diseños complejos con múltiples ángulos, alturas o formas irregulares siempre son más caros de construir. Un diseño rectangular o cuadrado, con una distribución sencilla, te ayudará a ahorrar en mano de obra y materiales.
Es fundamental que solicites y compares múltiples presupuestos de constructoras especializadas en la construcción de sótanos. No te quedes solo con el precio final; pide un desglose detallado por partidas. Esto te permitirá comparar manzana con manzana, identificar posibles sobrecostes o partidas infladas, y negociar con mayor conocimiento. A veces, la oferta más barata no es la mejor si implica renunciar a calidades esenciales.
Por último, sé inteligente en la elección de materiales y acabados. Prioriza siempre la funcionalidad y la durabilidad en las áreas clave, como la impermeabilización, la estructura y los aislamientos. Aquí no merece la pena escatimar. Sin embargo, en los acabados secundarios (tipo de suelo, pintura, iluminación decorativa), puedes ser más flexible y buscar opciones que ofrezcan una buena relación calidad-precio sin disparar el presupuesto. Recuerda que siempre puedes mejorar los acabados en el futuro si tu presupuesto inicial es más ajustado.
